martes, 4 de agosto de 2009

Entrar en el autobús con muletas y salir sin ellas no es un milagro. abc.es

Pues que bien ¿no? Ya no hace falta realizar un viaje a Lourdes para recibir el milagro de la curación, se monta uno en el autobús en silla de ruedas y sale andando. Que lástima que en los tiempos de los grandes milagros, no hubiera autobuses para que el pobre Lázaro pudiera comenzar a caminar. O Moises en lugar de realizar ese gran esfuerzo para apartar el agua del camino hacia la tierra prometida, hubiera tomado el 146 que les hubiera dejado en la puerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario